Para el Emisor, la incertidumbre marcará el rumbo del crédito | Economía



El sistema financiero colombiano no ha sufrido mayores traumatismos estructurales durante la crisis que generó la pandemia, y ha continuado prestando con normalidad sus funciones básicas, facilitando la respuesta de la economía a condiciones extremas.

(Covid-19 hizo cumplir meta de bancarización). 

Así lo señala el informe de Estabilidad Financiera del segundo semestre del Banco de la República en el que también dice que eso “es el resultado de la solidez de las entidades financieras al inicio de la crisis, reflejada en elevados indicadores de liquidez y solvencia, y de la respuesta de distintas entidades”.

(Los resultados del sistema financiero colombiano a corte de julio). 

El gerente del Emisor, Juan José Echavarría, dijo que “el acervo de crédito real, descontando la inflación, en la economía supera hoy en 4% el de hace 12 meses”, con crecimientos especialmente marcados en la cartera de vivienda (5,6%) y comercial (4,7%) (2,3% en consumo y -0,1% en microcrédito).

El informe menciona que en los meses iniciales de la cuarentena las firmas elevaron sus demandas por liquidez, y los consumidores las redujeron, mientras que en los meses recientes la dinámica del crédito a las firmas ha tendido a desacelerarse, y la del crédito a los consumidores y a la vivienda ha crecido.

Asimismo, dice que el sistema financiero ha respondido satisfactoriamente a la evolución de la demanda relativa de cada grupo o sector, “y el crédito posiblemente crecerá a tasas altas en 2021 si el PIB crece a tasas cercanas a 4,6% como lo espera el equipo técnico del Banco, pero los pronósticos son inciertos”.

Luego de la fuerte cuarentena implementada por las autoridades, las turbulencias en marzo y comienzos de abril y el deterioro de variables macroeconómicas, los mercados financieros se estabilizaron con relativa rapidez, coyuntura en la que el Emisor contribuyó con disminución de tasas, mayor liquidez, compra definitiva de deuda pública y privada, y la reducción del encaje de los bancos.

En este sentido, hoy se observa abundante liquidez agregada y mejoras importantes en la posición de liquidez de los fondos de inversión colectiva. El informe concluye que el principal factor de incertidumbre para la estabilidad financiera en el corto plazo continúa siendo el alto grado de incertidumbre que rodea a la calidad de la cartera.

La trayectoria de la pandemia también le agrega incertidumbre a la senda de recuperación de la economía y es incierto el grado en que el choque actual se reflejará en la calidad de la cartera una vez se materialice el riesgo en los estados financieros, señala el informe.