Levantan alerta ambiental en Bogotá por mejor calidad del aire | Economía



La Secretaría de Ambiente levantó la alerta amarilla por calidad del aire de Bogotá después de constatar que los niveles de material particulado bajaran de manera importante y sostenida. Esto sucede casi un mes después de decretada la alerta, el 5 de marzo: siendo así una de las más largas en Bogotá.

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Esto significa que se suspenden las restricciones impuestas a la industria. Sin embargo, la restricción vehicular seguirá, pero por cuenta de la cuarentena que irá hasta el 12 de abril.

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“Las condiciones meteorológicas de la última semana en el país, en especial las lluvias presentadas en la Orinoquía, así como el cambio en la dirección e intensidad de los vientos, hicieron que el material particulado (PM), producto de los incendios forestales, no fuera transportado hacia la ciudad. Estos factores favorecieron considerablemente la dispersión local de contaminantes”, explicó en un comunicado la autoridad ambiental.

Este mes de alerta ambiental estuvo cruzado por altos niveles de PM 2.5 propio de fuentes móviles y fijas y agravado por el material particulado de los incendios de la región cercana, la Orinoquía y hasta de Venezuela.

El 5 de marzo, cuando se declaró la alerta, la concentración de PM 2.5 fue de 32.4 microgramos metro cúbico y la estación Carvajal-Sevillana (la zona más crítica) llegó a tener un nivel de 50 microgramos/metro cúbico en la media móvil. Hoy, los niveles de Bogotá están en 11 50 microgramos/metro cúbico.

Al momento de la creación de la alerta, se ordenó una extensión del pico y placa de carros particulares a todo nivel. Se implementó en fin de semana y se alargó el horario entre semana. Sin embargo, las medidas se levantaron cuando se decretó el simulacro de aislamiento y, luego, la actual cuarentena para ser reemplazados por una restricción total.

Pero la disminución de carros particulares en calles no fue suficiente para bajar los niveles. A mediados y finales de marzo, la ciudad sufrió las consecuencias de los incendios y quemas de la Orinoquía: el material fue arrastrado por las corrientes de aire hacia la capital y agravó la situación. Tal fue la dimensión de la emergencia que un grupo de académicos e investigadores de la calidad del aire hicieron un llamado de alerta a las autoridades.

“El manejo y control de incendios forestales requiere de la intervención del gobierno nacional e incluso de la interacción con países vecinos”, decía un comunicado emitido el 23 de marzo y firmado por 11 profesores e investigadores.

BOGOTÁ

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